Mileurismo
De BurbuWiki
El Mileurismo, refiriéndose a una corriente sociológica más que a un tramo concreto de renta, es una término que fue empleado por la escritora española Espido Freire. Dicha autora ha escrito dos libros, que describen el vocablo, sobre la situación socioeconómica de la juventud española después de la transición democrática. El primero fue Mileuristas: cuerpo, alma y mente de la generación de los 1000 euros (Barcelona: Editorial Ariel, 2006.
Espido Freire define a los mileuristas, más que por sus ingresos alrededor de los mil euros al mes, como: "El conjunto de españoles, de entre 25 y 30 años, con formación superior, que desempeñan trabajos por debajo de su capacidad, que vuelcan buena parte de sus expectativas vitales en el ocio, se interesan por la cultura en sus formas más modernas y son pasivos y protestones".
Pertenecen a la generación más preparada de la historia de España. Rondan la treintena, son universitarios y, generalmente, dominan otros idiomas, pero los bajos sueldos, la sobreabundancia de titulados y los cambios sociales les han impedido llegar a donde pensaban llegar. Comparten piso, no tienen coche, ni casa, ni hijos y ya se han dado cuenta de que el futuro no estaba donde creían.
Es el equivalente español de los llamados JASP, "Jóvenes Aunque Sobradamente Preparados". Son universitarios pero se encuentran en un mercado sobresaturado de titulados. Con poco más de mil euros deben mantenerse, por ello no pueden permitirse hijos ni relaciones estables sin hacer esfuerzos para los que no fueron mentalizados
Suelen compartir pisos entre ellos y aunque, por lo general, están mejor formados que sus jefes, dominan idiomas y manejan instrumentos informáticos que estos no conocen, son sistemáticamnte ignorados y despreciados por estos, por lo que no pueden acceder a puestos de superior retribución.
No se comunican por los habituales medios de comunicación de masas, sino por Internet o móvil, medios que sus jefes no valoran e ignoran. Son individualistas y carecen de conciencia de clase social. Son víctimas de hipotecas abusivas y emplean casi todo su dinero en el ocio. No experimentan auténticas ganas de reivindicar sus derechos o contribuir a cambios sociales radicales. Probablemente se deba a que ha sido una juventud que ha vivido sobreprotegida y con la idea de que todo se había diseñado para un futuro con unos puestos laborales muy distintos a los demandados en la actualidad. Muchos de ellos padecen una gran falta de espíritu crítico y una sensación de desazón por no poder hacer nada para cambiar su situación. En ellos está instaurado el lema: "no hay solución". Por eso el empleo precario los aliena y adormece y sus saberes se desperdician sin dar un fruto social adecuado.

